La rinomodelación modifica contornos nasales añadiendo filler; no reduce físicamente el tamaño de la nariz ni corrige obstrucción funcional. Puede camuflar una giba, suavizar pequeñas irregularidades o modificar visualmente la punta, pero ese cambio se logra agregando volumen. La nariz es una región de alta consecuencia potencial por conexiones vasculares con la circulación oftálmica. Revisiones sistemáticas muestran alta satisfacción y una frecuencia global baja de eventos graves, pero documentan oclusión arterial, necrosis y pérdida visual. La FDA estadounidense no incluye la nariz entre los usos aprobados de fillers, por lo que el estado regulatorio local debe aclararse. Una rinoplastia puede reducir, estrechar, cambiar cartílago/hueso y tratar función de maneras que un filler no puede. Una nariz previamente operada requiere especial cautela por cicatriz y anatomía vascular modificada.
Giba o depresión pequeña del dorso
Puede camuflarse añadiendo volumen alrededor de la irregularidad.
Punta levemente caída
Puede modificarse visualmente en casos seleccionados sin equivaler a cirugía.
Nariz ancha o deseo de reducción real
Agregar filler no estrecha hueso o cartílago.
Asimetría leve
Puede camuflarse si el defecto admite adición de volumen.
Problema respiratorio
Necesita evaluación funcional y no se corrige con filler estético.
Nariz previamente operada
Puede tratarse selectivamente, pero el riesgo anatómico cambia.